Tavernetta Limone: el tapeo italiano

 

Llega la primavera queridos morretes (o eso queremos pensar en estos días de lluvia y frío) y ya os empezamos a traer referencias coloristas, de terraceo y para disfrutar con amigos como esta taberna a la italiana que hoy nos ocupa, donde sus dueños han decidido sustituir las habituales raciones industriales de tantos restaurantes italianos por “platillos” para picar y compartir. El paraíso de los catacaldos a los que les encanta meter su cuchara en el plato del prójimo.

Estamos hablando de la tavernetta Limone (c/Diego de León 42, Madrid), un coqueto espacio situado en la zona de Lista /Salamanca y abierto hace escasos meses. Su propuesta es, como os adelantábamos, un bar/restaurante de inspiración italiana (en concreto de la Liguria, que, como nos cuenta con orgullo su web es el lugar de origen de la inspiradora del proyecto, la nonna Sandra) en la que tapear en mesas altas o en la barra.

terraza-limone-madrid
Imagen extraída de la web del restaurante limonemadrid.es

A pesar de su pequeño tamaño y de las mesas altas, el local es acogedor, cálido y transmite alegría: perfecto para un encuentro con amigos sin perjuicio de ser un fantástico lugar para un encuentro íntimo en pareja. Presidido por el mural de un limonero y por su larga y elegante barra, en Limone dominan los tonos blancos en un estilo rústico, que contrastan con las mesas, sillas y lámparas, de aire más actual. Para más adelante dejamos la terraza, amplia y con unos muebles muy atractivos y coloridos que tiene pinta de que va a triunfar y mucho en las noches de verano.

La propuesta gastronómica se divide en tres ejes: los antipasti o boconccini (bocados), las focaccias y las “recetas de la nonna”( platos más contundentes, pastas y carnes básicamente).

Lo que más cabe resaltar de ella es que está repleta de sorpresas, que no suelen abundar precisamente en la mayoría de restaurantes italianos. Algunos ejemplos son las flores de calabacín rellenas de provolone y ricotta, los arancini o bolas de risotto empanadas y fritas y  la pasta rellena de calabaza con galletitas de amaretto rallado. Además, encontramos platos “clásicos” que no son tampoco fáciles de encontrar: porchetta, vitel tonné, las mencionadas focaccias o pasta con pesto rosso. No os volváis locos con la carta y escuchad a los amables camareros antes de elegir, porque también tienen sugerencias fuera de carta.

img_20170214_180916
Los arancini

Nosotros teníamos claro desde el principio que una focaccia iba a caer… Siempre me han fascinado todas las modalidades de emparedados del mundo y éstos no iban a ser menos. Un buen pan de focaccia resulta irresistible y en este caso los encontrarás rellenos de embutidos y quesos italianos. La nuestra fue la rellena de jamón San Daniele, tomate, mozzarella y canónigo. Ligera y sobrosa.

Para completar la cena nos decantamos (todo para compartir como os decíamos,para dos) por  el scaloppine di pollo al limone con patate casalinghe (no necesita traducción…) , los sorrentini di burrata, pomodoro secco e basilico (pasta rellena de burrata, tomate seco y albahaca) y los ya mencionados arancini.

img_20170214_181050

En orden de satisfacción tenemos que poner primero el pollo, con una salsa sencilla pero muy sabrosa, con el punto justo de limón, muy untuoso y acompañado de unas patatas espectaculares. Las bolas de arroz, que a priori temíamos que fueran como un conglomerado, resultaron una sorpresa por su relleno de arroz suelto, al dente y jugoso. Por último, los sorrentini fueron lo que menos nos convenció: aunque la combinación de tomate, albahaca y queso nunca puede quedar mal nos resultaron algo planos de sabor, con poca gracia.

img_20170214_181221

Todo lo regamos con unas rubias Moretti y unas copas de tinto siciliano recomendadas por nuestra camarera. La carta de vinos, dividida entre los españoles y los italianos, no está nada mal, unas veinte referencias incluyendo el  prosecco FOLLADOR, de elección obligada en primeras citas y encuentros a ciegas.

En el inevitable postre sorteamos las opciones más intensas, demasiado para nuestros colmados estómagos a estas alturas del partido, como el ravioli de tiramisú frito con helado (sí, has leído bien) o la marquesa de chocolate y nos decidimos por una pannacotta acompañada de un licor de frutos rojos típico de Italia.

img_20170214_180706

El asunto del tapeo nos hizo creer que la tradición española había calado hasta los cimientos de Limone, así que cuando nos ofrecieron  unos chupitos fuimos para delante con todo, no se puede decir que no a los chupitos y menos si puedes disfrutar de un Disaronno o un limoncello… Pues bien, los tres euros por barba nos resituaron de golpe en el barrio Salamanca.

A pesar de este detalle de los chupitos hemos de decir que la relación calidad/precio es más que interesante (salimos por unos 25 euros cada uno).

En resumen, nuestra impresión general es que se trata de una cocina sencilla, sin grandes artificios pero con sabor, tradición y ganas de hacer las cosas con cariño. El local es agradable y nos quedaron muchos platos por probar que nos sonaban muy apetitosos, así que sin duda, ¡volveremos!

Esperemos que a vosotros os haya causado la misma impresión y vayáis pronto a probar el tapeo a la italiana.

Un abrazo y ¡salud!

Héctor.

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s