Morrete Viajero: Zaragoza

2014-11-29 17.08.38

Al igual que le pasó a Callejeros cuando vieron que se estaban quedando sin yonkis y putas en el panorama patrio y se tuvo que inventar Callejeros Viajeros, el perturbador miedo a que Morretefino se quedara sin bares en Madrid ha hecho que nos saquemos de la manga esta sección: Morrete Viajero.

Y como está cerca la Navidad que es una época de austeridad y el país está saliendo de la crisis a una velocidad récord (Mariano dixit), hemos decidido hacer un par de rutitas por la piel de toro para hacer lo mismo que hacemos en Madrid: comer y beber. Con el mismo apetito que Imanol Arias y Juan Echanove en Un país para comérselo, pero con algo menos de recursos (sólo algo), comenzamos con Zaragoza.

Cualquiera que haya estado en la capital maña sabrá que la zona ideal para el tapeo y las cañas es El Tubo, un entramado de calles estrechas repleto de bares en el que es fácil entrar pero difícil salir (El laberinto del licoreta).

ZGZ

Desde aquí os vamos a proponer una ruta (a realizar en una o dos tandas, dependiendo del aguante y el estómago de cada uno) por algunos de los bares en que estuvimos, aunque prácticamente todos son buena elección y ofrecen bebida y comida a buen precio.

Comencemos.

Parada 1. Uasabi

PicsArt_1417764112577

Para no empezar con un hueso duro (y no tirar de omeprazol a las primeras de cambio) os proponemos algo ligero y diferente como comienzo de la ruta: un japonés. Uasabi sería un serio candidato a la sección Qué hace un garito como tú en un sitio como éste y logra poner un toque de elegancia y modernidad entre el fritangueo y la tradicionalidad que domina en El Tubo. Nosotros sólo nos tomamos unos vinos y una ración de solomillo con verdura salteada y salsa de soja en la barra y estaba espectacular. Quizás la mejor opción sería ir a cenar sentado y disfrutar de más platos de la carta, porque ésta promete.

Parada 2. El indio malo

PicsArt_1417763468030

Saltamos a otro continente y nos vamos a la cocina sudamericana. El indio malo está especializado en empanadas y empanadillas argentinas con variedades de todo tipo: atún, jamón y queso, queso y cebolla, queso y albahaca, carne,… A 2 euros la unidad. Pedimos algunas para compartir y todas estuvieron muy correctas. Los otros platos de la carta eran anticucho y chorizo criollo (ahora ya puedes tirar de omeprazol, que de aquí en adelante la verdura ni la vas a oler). También bastante correcto. Al igual que Uasabi, es un lugar para probar algo diferente en El Tubo.

Parada 3. Doña Casta

2014-11-29 16.32.33

Después de experimentar con la comida de otros países, la cabra tira al monte y comenzamos con Doña Casta una trilogía por la comida tradicional española. ¡Esto sí que es una trilogía y no Millenium!

En el primero que nos ocupa las especialidades son las croquetas (de setas y queso de cabra, de boletus y foie, de arroz negro, de gallina y chocolate -sí como oís-, de cabrales y manzanas,…) y las sartenes de huevos rotos, aunque se pueden probar muchos otros platos tradicionales. Existen multitud de menús ya confeccionados formados por una botella de vino acompañada de varias raciones.

Parada 4. La Ternasca

PicsArt_1417764410035

Mi preferido. Y el preferido de cualquier carnívoro. Todos los productos derivados del ternasco tienen aquí cabida (hamburguesa de ternasco, croquetas de ternasco, longaniza de ternasco, costilla de ternasco,…). ¡Del ternasco hasta el rabo!

Para rematar, sirven el plato fetiche de algunos de los morreters: ¡el foie a la plancha! Una delicatesem. Lo más cercano que estaréis del paraíso, pobres mortales.

¡Ah! Los precios son bastantes asequibles. ¿Qué más se puede pedir?

Parada 5. El Champi

PicsArt_1417764222147

Terminamos nuestra particular trilogía con El Retorno del Rey. El clásico del que todo el mundo te habla. La visita obligada. Una única tapa, champis a la plancha con gambas en su propio jugo y aceite, y aún así hasta arriba. Gente joven y precios populares son la clave para, por lo menos, hacerle una visita express.

Parada 6. Café Botánico

PicsArt_1417764003762

Y llega un momento en el que toca digerir todo lo anterior y que mejor que hacerlo en un sitio agradable, rodeado de plantas y con algo tan digestivo como un gintonic. Eso sería lo razonable. Dejar de comer y pasarte al licor. Lo malo de este sitio es que no paran de hacer tartas y bizcochos en el momento y te los van poniendo a la vista (y al olfato). Vamos, que caímos. Aparte del gintonic también cayeron unos postres. Lo comido por lo servido.

PD: El gintonic de Seagrams (nuestra ginebra low cost preferida y que desde aquí os  recomendamos) estaba espectacular. Pero el pétalo de rosa me sobraba. Hay que poner fronteras al campo y al gintonic. Que no todo vale.

PicsArt_1417763914769

Parada 7. Sala Creedence

Para terminar os recomendamos esta sala que ofrece conciertos en directo todos los días y después deleita al personal con clásicos del rock y el pop internacional: Creedence, Mumford and sons, Queen,… Lo que atrae a un público más adulto de lo que estamos acostumbrados: más cerca de los 40 que de los 30.

Las copas son a 6 euros y la decoración es espectacular tanto por dentro como por fuera:

IMG-20141205-WA0003

 

Zaragoza, Zaragoza, no sabe lo que se pierde quien no te goza.

2014-11-30 00.03.08

Lucena

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s